🤍¡Te esperamos una edición más en Sevilla de Boda!🤍

logo-principal-sevilla-de-boda blanco

VER TODAS LAS NOTICIAS

La importancia del vídeo de tu boda

Si el otro día hablábamos de la fotografía, hoy toca el vídeo de boda, pero tranquila, no te asustes, esto no tiene nada que ver con aquella cinta que le grabó tu tío a tus padres cuando se casaron. Créeme, no hay peligro alguno de salir en Vídeos de primera

Ya hace muchas temporadas que el vídeo de boda dejaó de ser aquella reliquia terrorífica del día B que no querías enseñarle ni a tus peores enemigos. Desde hace cosa de 10 años la evolución profesional de este servicio ha sido brutal, por eso desde aquí defendemos a capa y espada que si te lo puedes permitir, inviertas en ello. Está claro que si te ves en la tesitura de foto o vídeo, deberías ir a por lo primero, pero en caso de que no haya problema, te lo recomendamos 100%. 

Hoy en día el concepto con el que trabajan los videógrafos se trata de algo muy actual y que va mucho con las parejas made in the 90s. La mayoría de producciones son muy dinámicas y se centran en contar la historia del día B a base de captar todos los detalles que verdaderamente importan, no si la prima segunda Chari se arrascó la pierna mientras los novios salen de la iglesia. 

Por otra parte, algo que tienes que tener claro es que no hay tantos profesionales del video de boda buenos, por lo que una vez que definas tu presupuesto para esta partida, deberías porte rápidamente manos a la obra con la búsqueda para ir acotando por estilo y disponibilidad. Ten en cuenta que al fin y al cabo, solo los mejores están al día, por lo que sus agendas se llenan en menos que canta un gallo. 

Si ya estás en este punto de la organización de tu boda, es decir, tienes fecha, lugar de celebración, cáterin y fotógrafo, seguro que te vienen genial los consejos que vienen a continuación.

Qué tener en cuenta para escoger el vídeo de tu boda

  • Si contratas a un profesional, sea del ámbito que sea, es porque confías en él, así que déjalo hacer. Está claro que todo tiene sus excepciones, pero si después de búsquedas y recomendaciones te has decantado por determinado vídeo de boda, es porque te identificas con su estilo y encaja con tus necesidades y preferencias. Es por eso que lo mejor es dejar a esa persona, o equipo, hacer su trabajo. Nada de recomendaciones sobre cómo editar, qué música o tipografía usar o incluso cómo hacer el montaje de las piezas. Siempre hay un margen de maniobra, pero será el propio profesional el que te lo comente si lo cree necesario.
  • Familiares no, gracias. En las bodas, cada mochuelo a su olivo. A los tíos, primos, amigos íntimos y demás hay que dejarlos descansar, sobre todo si no se dedican realmente al vídeo de boda, es decir, que son aficionados. Aquello que hizo tu primo después de las vacaciones en Chipiona está muy bien, pero para verlo y echar el rato. Un vídeo de boda es más que todo eso y una persona que se supone que ha de estar disfrutando no va a poder hacer el trabajo como lo haría un profesional y, por supuesto, no va a ser objetivo.
  • Si se trata de un equipo de vídeo en lugar de una única persona, mejor. Como comentaba en el post sobre fotografía de boda, aquí sucede lo mismo: se puede estropear una cámara, surgir alguna necesidad, que haya dos puntos de atención a la vez, un problema a la hora del desplazamiento… ¡1000 cosas que seguro que tú no piensas, pero aquí una ha caído en todas! Yo siempre soy de la opción de que más vale prevenir que curar.  
  • La duración justa y necesaria. A día de hoy, todas sabemos que cantidad no tiene que ser sinónimo de calidad y que todo está bien en su justa medida. Lejos de ese vídeo de boda interminable que te tragaste cuando se casó tu prima en 2007, los que se suelen hacer hoy en día no pasan de los 15 o 20 minutos y de verdad, que ahí está contenido todo. También, hay muchos videógrafos que ceden los brutos a los novios si estos lo solicitan. 
  • El famoso tráiler. En Instagram los habrás visto a mansalva y es que el tráiler del vídeo de boda se ha convertido en un must del día B. Es una forma divertida de resumir la jornada en poco más de 2 o 3 minutos y un aperitivo ideal que deja muy buen sabor de boca. Hay videógrafos que lo incluyen en el presupuesto del servicio, pero para otros se cuenta como algo aparte. Tenlo en cuenta y no lo des por hecho, que las sorpresas de este tipo a días de la boda no gustan a nadie. 
  • Drones. Las imágenes aéreas cada vez aparecen más en los vídeos de boda y es que estas tomas vienen genial para representar de forma general la estética y el ambiente del día B. Con esto sucede lo mismo que con el tráiler, hay videógrafos para los que forma parte directamente del servicio y otros que lo cobran como un extra. 

 

Facebook
Twitter
LinkedIn